Roxana Abril Puente González

El hábito de habitar

Este proyecto ha sido permeado por el espacio habitado, estableciendo una relación simbiótica e interdependiente, entre el espacio y el artista. Los quehaceres cotidianos, mezclados con el trabajo artístico han sido la constante de este ejercicio. El transcurrir del día a día ha constituido la obra. La realidad se ha ido develando, manifestándose principalmente a través de imágenes, generando algunas reflexiones con respecto al habitar, un tema muy en auge en este momento de coyuntura global y aislamiento social; La pregunta fundamental es: ¿Como habitamos el espacio?

La habitación taller

Una habitación es el espacio vital que cada ser humano necesita para permanecer, estar a solas, es el lugar de encuentro consigo mismo. En la intimidad que ésta proporciona, se contienen muchas experiencias de vida, tanto el llanto como la risa, el baile y la canción, los sueños y la sanación, la soledad y el ritual, el pensamiento y la expresión, el silencio y el grito, la reflexión y la creación, el amor.

Es contenedor como un cobijo o nave, caverna, pecera o nido, es el calor, el latido de la creación, es el espacio donde se gesta, de donde salen las ideas-imágenes que nacen al mundo en forma hijos-lienzos. Lugar donde transcurren los días, llevando a cabo el plan para cada uno de estos, algunos tranquilos lineales, otros con sucesos inesperados; todos y cada uno de estos días con una enseñanza en la tierra.

Permanecemos ahí hasta que hayamos cumplido el ciclo de aprendizaje, porque puede que la habitación cambie, sea otra en otro lugar, pero siempre es contagiada por nosotros, por nuestra energía, gustos, espíritu, se crea de la particularidad de cada individuo. Es un lugar del que eres dueño y donde aprendes a ser dueño de ti mismo.

Título: Nidal

Técnica: Óleo Sobre Lienzo

Dimensiones: 122 x 91 cm

País: Colombia

Título: Conjuros

Técnica: Óleo Sobre Lienzo

Dimensiones: 110 x 110 cm

País: Colombia