Juan Camilo González Millán

El virus atacó nuestra rutina, nuestros hábitos, nuestro frenesí adictivo de estar en movimiento todo el tiempo; el frenesí de producir basura constantemente. El virus nos detuvo en cierta medida de la producción y nos exigió una pausa inalcanzable. No era suficiente con #quedateencasa, el sistema y su maquinaria voraz estaban en pleno funcionamiento y era algo exhaustivo que nos viéramos obligados a continuar en este frenesí de productividad, de permanecer “ocupados” desde casa y que al mismo tiempo, de manera contradictoria nos repetimos: “tomemos una pausa”.

Estas reflexiones me llevaron de nuevo a tocar un tema recurrente en mi trabajo, pues es una preocupación constante: la realidad de otras personas, como las  familias con bajos recursos económicos. El gobierno nacional, una vez más, evidenció su política del desamparo. Muchas familias en Colombia trabajan en la informalidad, muchas de ellas viven de lo que logran conseguir a diario y su estado de emergencia se hizo evidente cuando en diferentes barrios,en muchas casas, las familias colgaron trapos rojos en las fachadas de sus viviendas como un símbolo su necesidad  debido a la falta de sustento económico y alimenticio. las pinturas reflejan parte de esa realidad: una cuestión de hambre.

ellos no pudieron optar por el #quedatencasa, ellos no pueden pensar jamás en una pausa.

Juan Camilo González Millán

Título: Cuestión de hambre

Técnica: Acrílico sobre lienzo

Dimensiones: 30 x 25 cm

Año: 2020

País: Colombia

Título: Cuestión de hambre

Técnica: Acrílico sobre lienzo

Dimensiones: 30 x 25 cm

Año: 2020

País: Colombia