Muestra
Internacional

Sólo Pintura Ahora

Pintar Ahora

Concepto

Dentro de las circunstancias actuales producidas por la pandemia, la producción pictórica mundial ha experimentado cambios que afectan los propósitos y aperturas del campo, cuyas reflexiones tienden a representar escenarios anclados en problemas de la expresión y la subjetividad en crisis. Como una forma de generar mayor alcance de la pintura a partir de su lugar en los discursos en la contemporaneidad, se propone articular un corte desde el medio capaz de exponer de forma directa su vitalidad y anclaje, ya sea de intención discursiva o bien desde paradigmas de uso recursivo figurado, gráfico, sígnico y simbólico.

 

Exegesis similares han proporcionado al territorio de la pintura excusas globales presentes en momentos de profunda duda, así como de actualidad. De todas ellas la pintura se presenta fortalecida porque su muerte tantas veces anunciada no acaba de llegar, muy por el contrario, aparece con intuiciones de forma y contenido sorprendentes, dadas por la excusa del trabajo disciplinado y la resistencia desde tensiones sociales, políticas o de orden económico.

 

La muestra internacional “Sólo Pintura Ahora” ofrece un inventario de la actividad fulgurante del pintar como ejercicio vital cercano, ya que pintar aún sigue siendo un espacio de concentración de saberes donde la naturaleza y el artilugio posicionan al ser sensible en su capacidad intelectual más aguda. ¡Pintar siempre!, sería la consigna, pero más intensamente, pintar con el sufrimiento y la certidumbre de tener conciencia por cada uno de sus pasos, así nos parezca la ocupación más inestable y dura del lugar humano.

Artistas seleccionados

Texto curatorial

La imagen suele comportarse respecto a los contextos en que surge. Dicho esto, construir un escenario contextual para la pintura en el ámbito de lo contemporáneo depende de espacios reservados a varios sistemas de representación. La imagen de hoy se ha venido configurando a través de crisoles muy diversos, orientados la mayoría hacia la preeminencia de la idea frente a manejos de medios convulsos, con gran grado de penetración y shock. La pintura produce entonces imágenes cuyo sentido de enmarcación detonan líneas de interés, unas con alcance en las problemáticas de la auto temática, otras basadas en programas de afectación hacia la crítica y el descentraje con tono especulativo.

El ejercicio curatorial de Solo Pintura Ahora, pretende hacer un corte sobre la pintura como contenido y contenedor significativo, en esa perspectiva fue posible evidenciar la contención, como una latencia de imagen de la espera cuya finalidad permitiera prever el desarrollo de impulsos súbitos a partir de direccionalidades por descubrir. Tenemos bajo la contención 4 posibles anclajes desde donde analizamos las obras seleccionadas: Real invertido, dialéctica de contrarios, permeabilidad de zonas límite y estados de retardamiento.

En el campo de lo real invertido, las pinturas seleccionadas establecen paradigmas de asociación con la figura. Pertenecen sus encuadres conceptuales a naturalezas de comparación entre realidad y lo real, antigua problemática del sujeto que observa, del individuo que vive, de todas formas con las pinturas se develan nuevas acepciones internas de asociación. La dialéctica de contrarios intenta reunir a todas aquellas pinturas que se producen dentro de lenguajes contradictorios, ya sea por la crudeza de enfrentamientos extraños o energías convulsas de difracción, teniendo en cuenta que tanto las obras como los posicionamientos de artistas suelen ser perfectamente contradictorios acerca de tensiones conscientemente asumidas o en calidad de respuesta a estímulos productores.

La mayoría de obras comparten entre sí el hecho de ofrecer un intercambio permeable con temáticas ubicadas en la observación fenomenológica. Lo anterior permite establecer límites, pero no con el ánimo de demarcar zonas de autoreconocimiento discursivo, sino rizomas que abarcan descripciones horinzontalizadas de encuentro. Con ello, las zonas límite se convierten en atractores donde la expectativa de mirada deshabitualiza posibles pertenencias de lo cotidiano descriptivo. Las pinturas evalúan relaciones porque crean el aura misteriosa del volumen en circunstancias de luz, más bien intelectualizada como rasgo de conexión. 

La cuarta posibilidad de selección es la que se refiere a estados de retardamiento, se encuentra íntimamente relacionada con la dinámica de contención ya que toca momentos cuya destitución temporal del hacer de la pintura genera disrupciones, las cuales terminan por afectar sincronías y devoluciones de herencias conceptuales. Poseer la capacidad de retardar equivale a decir que de algún modo se resiste ante fuerzas, que, si bien ya hemos naturalizado dentro de paradigmas de normalidad, necesitan de otras miradas en clave de decantación. Las pinturas en este campo de análisis refrenan la visión escaneada, la velocidad, la obsolescencia de la imagen, entre otras formas de asumir zeuisticamente los tiempos de la creación vertiginosa.

En solo pintura ahora se especula con espejos de obsidiana a partir de la acción ulterior que produce visualidades comprometidas en la presencia, pero en estadios de exaltación capaces de devolver, por no insistir en la factura en calidad de respuesta de lo que retorna, ahora de manera más cínica indicios de ironía, capacidad de asombro, así como uso de los chicles reinformados. La pintura hoy genera estrés como programa de penetración siempre y cuando las herencias desafortunadas del pop destituyan los espectros egregios por ninguna historia, simpleza de no encontrar lo interesante, las modas. La pintura de solo pintura ahora se afana por lo cotidiano, por el encuentro manifiesto y el hallar bajo la concebida alfombra del arte exponencial una salida donde el ensimismamiento caótico de señalamiento de verdades confinadas en anaqueles de lo gris.